Estaba internado hace unos 20 días, ya que lo habían operado por un problema con el páncreas. "El Gato" regaló su autoría a la provincia y ahora todos pueden visitarla.
Alfredo Enrique "El Gato" Calderón Battini pasó a la inmortalidad: de una charla de amigos surgió la creación del Escudo de San Luis, un símbolo local único e irrefutable. A fines de abril estaba emocionado, en el Salón de la Puntanidad pudo donar a la provincia su autoría, tallada en madera de nogal.
Su deceso fue este miércoles a la una de la madrugada. Estaba internado hace unos 20 días, ya que lo habían operado por un problema con el páncreas. Había pasado los últimos 13 días en terapia hasta que su cuerpo dijo basta.
Tenía 84 años y vivió su momento. Parecía una fecha que coronó su misión. Ese día recordó y agradeció a su amigo y exalumno, Alberto Rodríguez Saá, el reconocimiento de instaurar su creación en un espacio donde todos lo pueden visitar.
"Jamás trabajé o tallé una madera, pero llegado el momento me sentí inspirado, con ganas y fuerzas para emprender semejante proyecto. Fue algo innato que me salió de muy adentro; Dios fue mi guía", recordó en una nota realizada en abril con El Diario.
El escudo fue inaugurado el 25 de agosto de 1979 en la iglesia Catedral, donde se escuchó el poema "Destino de luz", de Juan Miguel Bustos, musicalizado y con arreglos corales del profesor Rafael Carlos Rosa.
El legado que dejó "El Gato" no solo es importante para su familia, sino también para el pueblo puntano.